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moneda minera
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LA MONEDA MINERA |
Hasta ahora, se había pensado que la moneda minera era fruto solo y
exclusivamente del aislamiento de las regiones mineras sometidas a un cierto
aislamiento geográfico, cuyas poblaciones apenas recibían la suficiente masa
monetal para poder realizar un mínimo trato comercial entre otras zonas y entre
ellos mismos.
Las zonas mineras se
caracterizaron por poseer una economía pobre, cerrada, que normalmente no
permitía el intercambio en especie, por ello debió hacerse necesario un
numerario que facilitase el cobro de los salarios y el pago de los servicios
utilizados por los mineros. Normalmente este cobro se realizaba en ases,
semises y cuadrantes,
Estas monedas posiblemente solo podían tener validez dentro del distrito
minero o la circunscripción que estuviera bajo esta ciudad, aunque por la
importancia de estos núcleos y su seguridad es probable que fuera canjeable
fuera del distrito minero en los lugares más cercanos.

Los plomos monetiformes que sin
duda serían puestos en circulación con carácter fiduciario, dentro de este
ámbito cerrado de las minas, cubrirían posiblemente la carencia de
cuadrantes y trientes, la moneda que suelen imitar. Todas las piezas que
se conocen con tipología minera concuerdan con la métrica del cuadrante.
Seguramente su legalidad se restringía al ámbito de la empresa que lo marcaba
lo cual indicaría una vez más que en las minas se necesitaba y se dependía de
una economía monetal, que cuando no existía la suficiente moneda o la
específica se tenía que acuñar lo que fuese para suplir ese vacío.
Para llevar a cabo la explotación
de las minas fue necesaria una gran cantidad de mano de obra. En un primer
momento la mayoría de ésta mano de obra es esclava, coincidiendo con el momento
donde habría una abundancia de esclavos, provenientes de conflictos armados
como los prisioneros de guerra, que llevarían a cabo las actividades más duras
y penosas en las minas, siendo además un sistema mucho mas barato y rentable.
Sin embargo, la aparición de monedas tanto de cobre como de plomo, hace
suponer lógicamente de la existencia de
trabajadores libres que cobrarían su salario con este tipo de monedas.
La presencia de este gran número
de esclavos pudo dar lugar a la existencia de campamentos de carácter militar
que controlarían a estos por medio de una serie de recintos fortificados,
ampliamente constatado en el norte de Hispania.
Con la pacificación de Augusto empiezan a disminuir el contingente de
esclavos y liberados otros tantos prisioneros de guerra y, por tanto, se
produce un encarecimiento de los mismos, lo que en parte propiciara la
utilización de mano de obra libre asalariada, que conlleva a una mejora de las
condiciones laborales, técnicas y la especialización.
La mayoría de las monedas aparecidas en las zonas mineras suelen ser de
bronce, la mejor para hacer los pagos de los salarios de los trabajadores ya
que esta es fácilmente transportable, acumulable y fraccionable además de ser
la mas utilizada en todo el imperio, sin embargo hay gran numero de ellas de
plomo pudiendo haber sido utilizadas como divisor o bien como unidad en
explotaciones de menor entidad.
Algunas monedas mineras:

